Melocotón

El melocotón es un fruto redondo, coloreado, jugoso y típicamente veraniego.
Su producción se extiende a lo largo de los países por lo que podemos disponer de este fruto a lo largo de todo el año.

Usado para consumo en fresco y, para la industria, especialmente enlatado.

El Fruto

El melocotón es uno de los frutos más importantes tanto en producción como en valor formando parte del grupo de frutas de mayor producción en todo el mundo: manzana, cítricos y plátanos.

El melocotón es un tipo de fruto denominado botánicamente drupa. Es de gran tamaño, redondo, rodeado de una piel fina vellosa y fácilmente pelable. La carne es de un color entre amarillento y blanquecino, dulce, jugosa y desprende un agradable aroma. La presencia de huesos partidos es función de la variedad.

Los melocotones son frutos típicamente veraniegos, concentrándose su disponibilidad entre los meses de mayo a septiembre. Sin embargo se puede disponer de este jugoso fruto fuera de la época estival del Hemisferio Norte gracias a países productores como China, Italia, Grecia, Israel, Sudáfrica y España.

El melocotón es un fruto versátil que puede usarse para guarnecer carnes, en compotas, mermeladas, etc. Existen dos grupos según el tipo de fruto: de carne blanda, con pulpa sin adherencia a hueso y destino en fresco, y de carne dura con la pulpa fuertemente adherida que se destinará tanto para uso en fresco como industrial preferentemente para enlatado.

Una variación muy importante del melocotón es la nectarina y de la cual se hablará más profundamente en otro capítulo, aunque podemos adelantar que se trata de un melocotón sin vello o sin pelusa obtenido por mutación genética del gen de la pelusa por el gen de la piel suave, además tiene un color más vivo (entre rojo brillante y amarillo) y son generalmente más pequeños. Contrariamente a lo que la gente cree la nectarina no es un cruce entre melocotón y ciruela. Es una variedad espontanea de melocotón, de este modo los melocotones y las nectarinas son genéticamente equivalentes.

Dentro de la especie a la que pertenece el melocotón se incluye otra conocida variedad, el Paraguayo.

Además existen variedades de pulpa blanca con o sin vetas, con estrías verdosas y/o rojizas, de pulpa amarilla, total o parcialmente desprendida del hueso. También son muy conocidas las variedades tipo pavía cuya pulpa es dura o semidura adherida al hueso.

La planta

Existen gran cantidad de variedades que van renovándose de año en año.
Podemos clasificar las distintas variedades según su consumo sea destinado al mercado en fresco, o a la industria.

Cada año en todo el mundo aparecen nuevas variedades preparadas para ser utilizadas por los fruticultores, especialmente en Francia, Italia y España. Continuamente se están lanzando al mercado variedades nuevas y el ritmo del progreso técnico es tan alto que los fruticultores se ven obligados a componer nuevas plantaciones, con ciclos de producción cada vez más cortos con la intención de que una nueva variedad pueda ofrecer mejores rendimientos comerciales.

Como se puede deducir de lo anteriormente comentado existe un numero enorme de variedades, sin embargo los criterios que debe seguir el fruticultor a la hora de elegir una variedad son variados, como la adaptación al máximo al microclima al que va destinada, el tipo de suelo y de agua de que se disponga, la época de floración, etc.

Una forma de estudiar las variedades de melocotón consiste en agruparlas según las características de los frutos. Así se clasificarán fundamentalmente en dos grupos: melocotones para consumo en fresco y para la industria.

1- Las variedades ‘para el consumo en fresco’ suelen presentar la característica de tener una pulpa firme por cuestiones de comercialización pero al mismo tiempo se deshace en la boca y es agradable al paladar. La pulpa no se adhiere al hueso, la piel es coloreada de rojo brillante atractiva al consumidor y el tamaño deber ser medio grueso.

2- Las variedades ‘para la industria’ y en especial para la elaboración de fruta en almíbar deben tener unas características concretas:

- La pulpa debe ser de color amarillo intenso o anaranjado sin color rojo.
- La pulpa debe ser firme para que pueda soportar la cocción sin perder la estructura.
- Hueso pequeño, redondo, adherente, y que se adapte al deshuesador mecánico.
- Tamaño medio de fruto entre 19 y 21 cm de circunferencia y forma esférica regular.

Como se ha comentado anteriormente la disponibilidad de melocotones se extiende a lo largo del año, aunque se concentra en los meses de verano.

El melocotonero es un árbol de porte pequeño, flores rosáceas y sensible a las bajas temperaturas.

Entrada en producción del melocotonero tras su plantación es rápida.

El melocotón se describe botánicamente como perteneciente a la familia de las Rosáceas, género Prunus, especie Prunus persica.

Es un árbol relativamente pequeño de porte no muy vigoroso con un sistema radicular muy ramificado y superficial. Es un árbol caducifolio y sus flores son de pétalos grandes de color rosa pálido donde los estigmas están protegidos por las flores (mayor resistencia a las heladas primaverales), o bien son campanuladas donde las flores pequeñas de pétalos color rosa oscuro no cubren los estigmas y por tanto son más sensibles a las heladas.

El melocotonero es sensible a las bajas temperaturas. Sufre por debajo de los –15ºC, y dada su floración precoz es muy sensible a las heladas primaverales sufriendo daños graves a –3ºC. Es una especie que para producir frutos de calidad necesita mucha luz y riegos continuos.

El melocotonero se multiplica por injerto para lo cual se utilizan diversos patrones que determinarán las exigencias del melocotonero respecto al suelo, aunque generalmente prefiere suelos frescos, profundos, no muy calizos ni arenosos.

La entrada en producción es rápida tardando 2 o 3 años en dar frutos. La vida media del árbol es de unos 18 años.

En algunos países los melocotones son tratados tras la recolección con agua y ceras para mejorar la apariencia y evitar su deterioro durante la distribución a mercados.

Generalmente los melocotones se envasan en cestas de 4 y 6 kg.

Los melocotones y nectarinas deben ser tratados con cuidado durante y tras la recolección ya que se trata de fruta altamente perecedera.

Los frutos se recogen prácticamente a mano excepto en EE.UU., donde aproximadamente el 25% de los melocotones que se utilizan para la industria de la transformación se recoge mecánicamente. En algunos países como EE.UU. la fruta para el mercado en fresco es transportada a unas instalaciones centrales de embalaje, donde la fruta se la somete a una refrigeración rápida, lavada con agua potable, despelusada, encerada y embalada. Se utiliza el despelusado y el tratamiento con ceras y aceites para mejorar la apariencia y reducir las pérdidas por humedad durante la distribución.

Los melocotones se envasan en cajas o platós de cartón ondulado. Los envases abiertos (platós) en los que la fruta se puede sacar con facilidad son los preferidos. También se suelen utilizar las solapas que se pliegan e insertan para formar una tapa, que pueden ser arrancadas al exponer la fruta. Es muy común el uso de separadores alveolados en melocotones.

En muchos países se distribuyen en cestas de 4 kg (standard) ó de 6 kg (eurotray), aunque la variabilidad de capacidades es muy grande encontrándose cestas de 2.5, 3, 5, 8 Kg.

Beneficios para la salud

Este fruto tiene una concentración modesta de vitamina C. Un melocotón de tamaño medio puede aportar aproximadamente un 10% de la ingesta diaria recomendada de alrededor 60 mg/día.

El melocotón también tiene una modesta concentración de carotenoides provitamina A; un melocotón de tamaño medio aporta aproximadamente un 10% de la ingesta diaria recomendada de alrededor de 1200-1500 µg retinol/día. La vitamina A es esencial para la vista, el crecimiento, el desarrollo de los huesos, el mantenimiento de los tejidos corporales, el proceso reproductivo y el desarrollo de las funciones hormonales y de las co-enzimas. Tiene un efecto protector contra el cáncer. Un mayor consumo de carotenoides guarda relación con una disminución del riesgo de contraer varios tipos de cáncer. Los melocotones también hacen una buena aportación de potasio, fósforo y la vitamina B niacina, que es necesaria para el metabolismo de la energía y el sistema nervioso.

 

Tradición popular

El melocotón, como ocurre con las manzanas, peras, ciruelas, naranjas, mandarinas, ciruelas y membrillo, tiene un valor calórico muy bajo. Las proteínas y grasas se encuentran en cantidades muy pequeñas.

Los melocotones con pulpa amarilla poseen un importante contenido en vitamina A, importante para fortalecer mucosas e interviene en la formación de una sustancia llamada rodopsina cuya carencia produce la enfermedad llamada ‘ceguera nocturna’ en la cual la visión no se adapta a la oscuridad. La vitamina A también es importante para la formación y conservación del esmalte dental.

El melocotón también posee un importante contenido en vitamina C (aunque sea la mitad de lo que contiene la naranja), la cual previene las infecciones, favorece la cicatrización de heridas, mantiene el buen estado de las encías, ayuda a la fijación del calcio importante para la formación de los huesos y dientes y mejora la absorción del hierro en el intestino.

El melocotón ejerce un efecto laxante ligero debido a los ácidos contenidos en esta fruta.

Su contenido en sodio es bajo por lo que es adecuado cuando la presión arterial es elevada. También destaca el contenido en potasio que sirve para regular las funciones neuromusculares y previene los calambres.

El melocotón también se puede comer con piel. Para aquellos que prefieran eliminar la vellosidad externa no tienen más que lavar la fruta con agua caliente durante un minuto y pasarlo por agua fría después.

Las flores del melocotonero en forma de tisana son laxantes, antiespasmódicas y sedantes. Las hojas se utilizan como cataplasmas contra cánceres ulcerados.

Los melocotones aplastados también ha sido utilizado por muchas culturas como remedio casero para el cuidado del rostro femenino.